Es difícil recordar que se fue antes en el momento cuando naces, cuando piensas en ello lo único que viene a tu mente es una inmensa oscuridad y un basto silencio, para muchos la vida empieza cuando sientes aquella luz rosándote la cara o como cuando escuchas el bullicio de ese lugar que pareciese que te recibe con los brazos abiertos.
Mi caso fue diferente, pues fue la oscuridad misma quien me dio la bienvenida a este nuevo mundo. Podía escuchar unas campanadas a lo lejos en donde sea que estaba y una voz desconocida y a la vez algo familiar. Esas campanas y aquella voz fue lo único que me recibió. Ahora finalmente pude abrir mis ojos.
"Despierta hijo..."
Me encontraba postrado en una mesa algo descuidada y que cuyas marcas delataban que se había trabajado con prisa, mas no se encontraba nadie alrededor, estaba solo y a juzgar de los libros tirados, los papeles por doquier y los muebles tumbados y dañados todo apuntaba que ya tenían días así. Me levante con cuidado cayéndome varias veces pues nunca había caminado antes, se sentía extraño sobre todo porque aun en ese pequeño lugar donde me habia despertado podía percibir el peligro, y algo dentro de mi me decía que no estaría preparado para los horrores que me aguardaban mas allá de este lugar.
Después de que me acostumbre a como andar me embargo la curiosidad, debía saber en donde estaba, ¿Qué ocurrió? pero sobre todo ¿Qué era aquella voz que me levanto de mi letargo?
Busque respuestas en los tantos títulos tirados de un lado a otro, algo que me dijera al menos en donde me encontraba y quizás de alguna forma el como termine en este lugar. Revise el sitio de arriba abajo y además de libros me habia topado con herramientas las cuales algunas de igual forma yacían en el suelo, los contenidos de los libros en su mayoría eran de artesanía y una pagina de periódico con la fecha recortada, parte del contenido habia sido también tachado como si alguien por arrepentimiento o vergüenza prefirió deshacerse de cierta parte de su pasado. En la parte que aun permanecía visible estaba escrito:
"En este día, Nirum la ciudad de los milagros se enorgullece de anunciar que gracias a una de las grandes mentes locales se ha descubierto la separación y conservación del alma aun después de la muerte e incluso se ha abierto la posibilidad de que esta aun se pueda mantener viva por medio de objetos físicos que puedan ser utilizados como una especie de recipiente. Aunque esto signifique un gran avance en el estudio del alma todavía queda un gran camino por recorrer si queremos comprenderla en su totalidad, pero no cabe duda que Mirum será de las primeras en brindar este conocimiento al resto del mundo"
Aun después de leer seguía sin comprender mucho, pero al menos ahora tenia un nombre, y junto con el una idea de donde me encontraba. Así que estaba en la llamada "ciudad de los milagros" o eso me daba entender ese fragmento que encontré.
Proseguí explorando el lugar y pude encontrar unos planos donde mostraban figuras de lo mas peculiares y complejas, como si alguien hubiese tratado de construir algo, parecía como una especie de maquina o dispositivo y lo que se veía como una especie de receptor casi como un muñeco. Le di un ultimo vistazo a mi entorno y me di cuenta que me habia despertado en un taller pero aun no entendía el porque ni el como llegue a este sitio aunque debo decir que me hacia sentir seguro de cierta forma...como si fuera lo mas cercano a un hogar para mi. Pero de repente mis pensamientos tuvieron que ser interrumpidos tras escuchar algo que provenía detrás de aquellas puertas que me resguardaban del exterior, algo que sonaba como si de una bestia salvaje se tratara y yendo al asecho de lo que sea que se encontrara dentro del taller...

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